La vida de un revolucionario
Gramsci escribió en una carta a Tatiana: «He recibido las fotografías de los niños y he tenido una gran alegría, como puedes imaginarte. Estoy también muy satisfecho porque me he convencido con mis propios ojos de que tienen una cabeza y piernas; desde hacía tres años no veía más que sus cabezas y empezaba a tener dudas de si no se habrían convertido en ángeles sin alas.»Este libro no tiene otra ambición que completar el retrato de Gramsci, es decir, añadir a la «cabeza» (al Gramsci gran intelectual y dirigente político, mejor conocido) «piernas y cuerpo»: los elementos humanos que, desde la infancia a la madurez, ayudan a hacernos ver el personaje «entero» en los momentos de la fama, del amor y de la lenta agonía. Es pues, especialmente, el retrato de Nino Gramsci.
Así comienza una de las mejores biografías de Antonio Gramsci, que es la del militante italiano Giuseppe Fiori, que se puede encontrar en este vínculo. Durante las sesiones del seminario iremos leyendo, por partes, esta biografía tratando de completar la fotografía del militante revolucionario Antonio Gramsci.
En los comentarios de esta entrada iremos colocando nuestras impresiones sobre la lectura de este texto.

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